This Wrestling Mom Can Put You in a Chokehold | Short Film Showcase
[Aplausos] [Música] Bien, señoras y señores, sean ustedes bienvenidos a este escenario, La Arena Coliseo de Perú '77. El saludo cordial para todos los amigos a través de canal 52x. [Música] [Aplausos] Destino lucha, aguante. [Música] [Aplausos] Lucha.
Antes de una lucha, cuando estoy detrás de la cortina, es una emoción. Aquí entre miedo, luego como que se me quita el miedo y como que quisiera abrazarlos a todos los que están ahí y decirles gracias, no porque están. [Aplausos] [Música] [Música]
Aquí una mujer carismática, a todas las extermin maestra en el cuadrilátero, con ustedes [Aplausos].
Crecí en una ciudad peligrosa, sí había mucho malante. Yo creo que por la falta de trabajo que existía ahí en Colonia, viene rápidamente la ora. Entonces, yo creo que desde niña mi mentalidad fue: este me tengo que rendre a defenderme. [Aplausos] En el centro había una arena, entonces yo comencé a ir a ver los entrenamientos y, pues, me gustaron. No tenía, yo iba a cumplir 14 años. Apenas después de un año fue que mi mamá se enteró que ya no iba a la secundaria y que solamente… mi mamá me castigó, me pegó, y pero no, no por eso dejé de [Música] [Música] [Aplausos].
Ella quiere, yo pienso, no un hombre luchador. Pues llega a su casa, cansado, se acuesta y tiene su esposa, no que, pues, hace las demás cosas. Pero la mayoría de las luchadoras somos mamás solteras y, pues, llegamos a la casa, cuidar a los niños, a todavía de venir de luchar. A veces, sí llego como a las 3 de la mañana, 4 de la mañana. Sábado y domingo es por lo regular que la gente descansa. Yo es cuando tengo más eventos. Faor, y es algo bien difícil de llevar porque yo a veces quisiera llegar a mi casa y acostarme, pero trato de que la casa, pues, esté agradable, no para que mi hija esté bien.
Si tengo que luchar en el ring y luchar en mi [Música] casa [Música] los dio. [Música] [Aplausos] Como para ir a la Arena México, me da mucho gusto venir y hacer esta labor, llevar la lucha a las colonias. La wils, Nel, labradora y quale, el candado, pícale los ojos, los pelos.
Mi nombre es, tengo 14 años. Fue una excelente lucha, la cual recibí muchas planchas. Luna Mágica es una gran luchadora y la admiro mucho porque han de decir: este deporte es para hombres. [Aplausos] [Música] [Aplausos] [Música] No, es que aquí son muy machistas. Casi siempre las prensas se interesan en ellos en el ámbito de la lucha. Es difícil que una mujer sobresalga.
Cuando estaba entrenando, yo siempre he querido hacer los mortales y eso quería hacerlo, y no me dejaban. Se ayudaban entre ellos y nosotras no. Entonces, pues sí, cuando vine al Distrito, me vieron en televisión, les dolió hasta el alma. La Bañás, la Bañás deito, mi profesor me hizo una pregunta, no. O sea, tú quieres este luchar profesionalmente, quieres irte a la Ciudad de México, quieres seguir aquí en provincia. Es bien difícil sobresalir.
Ya, ya estaba separada de mi exesposo y mi hijo tenía un año, no. Entonces, yo me puse a pensar: yo no voy a hacer nada aquí [Música]. Jamás, yo, mi hijo, pues, siempre lo tuve conmigo. Iba y regresaba con su papá. Nada más que esta última vez, lo pidió prestado, pero llegó un momento en que ya no me lo [Música] comunicó. Entonces, me fui a buscarlo, reuní dinero y todo, y me fui a buscar a mi hijo.
Llegué allá y resulta que yo tenía una manda en el di que por mi trabajo de ser luchadora yo no podía tener a mi hijo conmigo. Pues ojalá y Dios toque su corazón de mi exesposo y me permita un día verlo. No tengo 4 años que ya no lo veo. Este es mi bebé. Me acuerdo que este día me lo llevé a la Arena Coliseo. Aquí es la Arena Coliseo. Y al igual que Lupita, no hacía sus señas así con las manos.
Es una lucha constante y es un… todas las mañanas, no. Siempre le pido a Dios: dame fuerzas porque he tenido logros en la lucha, he tenido logros como persona con mi hija, pero pese a todo eso, algo hay aquí que me lastima siempre y siento que eso nunca, pues nunca me va a dejar de doler, no. Nunca hasta que él no lo vea.
No se despegue de su aparato receptor. Campeonato mundial femenil de parejas. Reina, la Nazi y Zeis acababan de ganar los campeonatos en Japón, llegaron a México y nosotros luchamos contra ellas, la comandante. Tremendas luchadoras.
Este castigo que pobrecita de mi Luna Mágica. Y continúa. La hora del mon. La verdad estaba muy, muy nerviosa, mucho. Muy nerviosa. Yo nada más ya lo que quería que ya terminara. [Música]
Intenta regresar. Lluvia, el público empieza a apoyar a Lluvia. Señor, es, señor, estendo. Ahí está sacando. ¡Qué lucha estamos presenciando! De mujeres, están regresando las técnicas y esto puede ser espectacular. Señor, se está poniendo todo emocionante.
La ponen así, como que jalando los chinos. La permanente. [Risas] [Música] Yo vi que no se los jaló mucho, pero e cadora. Vamos, y el triunfo es para las técnicas nuevas, nuevas campeonas. Una equivocación de las rudas. Aprovecharon bien las técnicas. ¡Car, no lo puedo creer! ¡Eso es impresionante! [Aplausos]
Queríamos llorar, no estábamos muy contentas. La verdad, yo siempre lo he dicho, que como la lucha mexicana no hay. [Música] [Aplausos] Dos, todavía me faltan metas por cumplir porque fui campeona de parejas, pero yo quiero el campeonato [Música] mundial.
Estoy muy, muy agradecida con la lucha libre porque yo pienso que hubiera encaminado mal en mi camino, no. Mi ilusión más grande es volver a ver a mi hijo. Me ayuda mucho Luna Mágica porque cuando yo me siento así deprimida, estresada, de alguna manera, pues una luna mágica sí me da las fuerzas.
Me vengo al gimnasio, me subo al ring y me vuelvo así como que a cargar la pila, pero mi mayor preocupación es que me pueda lastimar porque, pues, es un deporte de muchos riesgos, que no pueda ver crecer a mis hijos por una lastimadura que tenga, por un accidente que tenga. No, oye, a luchar. No me gustaría que mi hija fuera luchadora. No porque no sea bueno este. Lo que pasa es que a mí, como madre, me dolería mucho ver que se golpea. [Música]
Le voy a decir: ¿sabes qué? Estudia, y después si tú quieres, pues adelante. No, le super encanta, pero le diría que tal vez no. Le diría, sí, tajante, que no, pero sí la desanimaría. Que no lo [Música].
¡Ay! La primera vez que yo luché en la Arena México era un sueño así, increíble, increíble. En televisión y a nivel nacional, no, me conocían, no. Y yo estaba detrás, así, de las de la pantalla.
Y yo oía a toda la gente, toda la gente estaba gritando y yo sentía así una emoción bien grande. Y me acuerdo que dicen mi nombre y yo volteé hacia atrás y yo le quería decir al profesor, que es José Luis Feliciano, yo le quería decir: sabe qué, este, siempre no salgo, no, no salgo. Y pero no le dije. Yo solo lo pensé y me volteé así y le digo: es que dice: vámonos, vámonos. Y no, en ese momento sentí que el corazón se me [Música] [Aplausos] salía.
La arena est, boté la gente loca de la emoción. En el ring luchaban los cuatro rudos y Doo la afición. El Santo, el Cavernario, Blue Demon y el Bulldog se sentía enardecida sin cesar. Métele la Wilson, métele la Nelson, a quebradora y el tirabuzón, quítale el candado, pícale los ojos, cálale los pelos, sácalo. [Risas] [Música]